LA TERTULIA RADIOFONICA

Publicado en por josepgarciafernandezloscuentos

El presidente del país de Surrelandia, un pequeño trozo de tierra al sur de Apolonia, dio un discurso en el congreso de naciones, con motivo de una cumbre para acordar un día para escoger una sede para hablar sobre unas pautas a seguir para desarrollar un protocolo para nombrar unos delegados para que organizasen una comisión para controlar a una futura comisión que debía de nombrarse para controlar a una futura comisión que investigase las condiciones para establecer unas pautas para designar una fecha para una futura cumbre para determinar la sede en donde una comisión de control se debía de reunir para establecer unos criterios… los periódicos de todo el orbe sacaron a la luz, por capítulos, en tres ediciones monotemáticas el motivo final de la reunión. Los periódicos de todo el orbe, al cuarto día, por fin comentaron la noticia con un escueto titular: El congreso de naciones se pone manos a la obra. Y los comentaristas políticos, se pusieron de acuerdo en decir que se había dado un gran paso y que comenzaba una nueva época de esperanza, luz y buena praxis.

 

El caso es que, como ya hemos dicho anteriormente, el presidente del país de Surrelandia dio un pequeño discurso con motivo de la cumbre. Todos los comentaristas políticos del pequeño país de Surrelandia coincidieron en destacar que el discurso era en clave para los surrelandeses. El discurso, filmado por varias cámaras del orbe, solo fue transmitido en su integridad en la pequeña porción de tierra al sur de Apolonia. En Apolonia se subrayaron algunos momentos de este, por lo que le tocaba como vecino. En otros países se limitaron a un par de frases. En otros, se burlaron de algunos momentos del discurso subrayando, el periodista, la mediocridad social y política de los surrelandeses, que aguantaban como presidente a la criatura de Mary Shelley, hecha a medida de y por los herederos políticos y económicos de una dura dictadura militar que Surrelandia había sufrido durante décadas, toda una travesía del desierto. En otros países, solo una imagen y la voz fuera de campo del periodista hablando de la cumbre, y en la mayoría del orbe ni eso.

 

Volviendo al discurso, el momento álgido, que disparó los shares y los training topics fue el que sigue:

 

-“Vamos a tener mano dura con aquellos que no voten lo que nosotros representamos. Vamos a desterrar de nuestro país toda la basura política, si no es por las urnas, será con la ley y con todos los métodos legales de que nos dota el capital, entre ellos, el ejército.”

 

Como es lógico y normal en un país democrático el discurso dio para todo tipo de tertulias. En una de estas, la más seria, fue invitado el ministro del paro, perteneciente al Partido del Gobierno Ineficaz, como representante del partido en el gobierno. Junto a este fueron invitados un portavoz del Partido Ineficaz de Gobierno, en la oposición, el representante de la tercera fuerza política del país, el NPNC (Ni Pincho Ni Corto), un miembro de la Asociación Concordia Para el Futuro y un miembro del sindicato Parados y Felices.

 

El locutor inició la tertulia poniendo el fragmento, motivo de comentarios, y preguntando al ministro del paro.

-¿Qué opina de las palabras del Presidente?

-El presidente no ha dicho eso. El presidente hace un llamamiento al respeto de la ley y al respeto del resultado en las urnas.

-Le puedo poner las palabras nuevamente.

-Hágalo.

 

Los técnicos de sonido volvieron a poner las palabras del discurso.

-¿Ve como no ha dicho nada de lo que usted dice?,-preguntó el ministro del paro.- Las palabras son muy claras. Hay que respetar la ley y el juego democrático. No dice lo que usted dice que dice. Póngalo otra vez.-Volvieron a sonar las mismas palabras.- ¿Ha visto como no lo dice?

-Pero amenaza con el ejército,-intervino el miembro del partido en la oposición.

-No es una amenaza. Recuerda a los ciudadanos que el ejército está para proteger las reglas del juego que hemos decidido entre todos,-dijo el ministro del paro.- ¿Qué amenaza hay en recordar a los ciudadanos que hay un ejército que nos protege de la barbarie? En todo momento se habla de la ley, y que la ciudadanía debe unir fuerzas.

-¿Usted qué opina?,-preguntó el periodista al miembro de la tercera  fuerza política.

-Está bien claro lo que dice, ¿no?-dijo este.

-Muy claro,-añadió el miembro de la Asociación Concordia Para el Futuro.- Como ha dicho mi compañero del NPNC, aquí presente, es un discurso para la concordia. Es un discurso histórico, para enmarcar. Es el discurso que marca el camino a seguir para los surrelandeses y para el resto del mundo.

-Muy importante,-intervino el sindicalista.- Sin capital no hay trabajo. Tiene que haber capital para que haya trabajo, y eso lo ha tenido en cuenta y lo ha remarcado nuestro presidente.

-Sí, pero ¿por qué se ha de recurrir a la violencia?,-preguntó el miembro del partido en la oposición.

-En ningún momento,-dijo el ministro del paro,-se hace alusión a la violencia. Fíjate bien en el discurso. Se llama a la unión pacífica de los ciudadanos de Surrelandia.

-No puedes decir eso cuando se nombra al ejército.-le llevó la contraria el miembro de la oposición.

-¿Dónde se habla del ejército en este discurso? Póngalo otra vez.- El periodista pidió a los técnicos que volviesen a poner las palabras del presidente.- ¿Lo ve? ¿Dónde se habla del ejército?

-Yo no veo que hable del ejército,-añadió el miembro de la Asociación Concordia Para el Futuro, apoyando así al ministro del paro.- En el discurso se habla de unidad, responsabilidad, concordia, de ciudadanos que con su trabajo, su oficio, ayudan a tirar el país adelante.

-Lo que dice está bien claro,-añadió el miembro del NPNC.

-Y estamos de acuerdo en que lo importante es que haya trabajo para sacar el país adelante,-añadió el miembro del sindicato.- Y es evidente que hay que llegar a acuerdos para ello y si no hay acuerdo, recurrir a los mecanismos que marca la ley. Siempre la legalidad ante todo.

-Lo que dice está bien claro,-volvió a intervenir el miembro del NPNC.

-Y recordemos, déjeme recordar, -dijo el ministro del paro,- que esa legalidad la hemos elegido y construido entre todos los ciudadanos de Surrelandia. Es un logro de Surrelandia y un ejemplo para el mundo. Ejemplo que debemos de exportar y del que debemos sentirnos orgullosos.

 

En ese momento, el miembro de la Asociación Concordia Para el Futuro, se puso en pie y empezó a cantar el himno de Surrelandia, al que se unieron el resto de los contertulios, incluso el periodista que moderaba el debate.

 

-Gracias por su presencia a todos. Ya ven, qué bonitas palabras las del Presidente, palabras que nos unen a todos los Surrelandeses.

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