EL ASESINATO
ESCENA III
Tienda de campaña. Es muy importante que se aprecie murmullo y que hablen al mismo tiempo, pisándose.
JUAN.
Desplegar el mapa sobre la mesa. Chazaleta. Señala todos los zulos localizados alrededor de la población.
ESTEBAN.
Cuelga un teléfono) Confirmado, Antonio ha sido visto en la estación y ha tomado el tren.
JUAN.
Nuria, quiero que confirmes el recorrido del tren, con todas las paradas. Comprueba si sufrió algún tipo de avería o contratiempo y si realizó alguna parada extraoficial. Quiero saber el nombre de los trabajadores que realizaron el trayecto y su afiliación política.
NURIA.
Bien.
TERESA.
¿Comprobamos las listas de sus colegios electorales?
JUAN.
Sí.
ROGELIO.
Señor, hay cuatro zulos localizados alrededor de la población.
JUAN.
Bien, comunica con el satélite Roastad.
ALFREDO.
Estoy en ello. ¿Análisis de infrarrojos, señor?
JUAN.
Y sonidos. Radio de 30 kilómetros. Que Ana se concentre en toda la información que pueda mantener almacenada desde las siete de la mañana.
ANA.
Estoy en ello. Y...
JUAN.
¿Tenemos una imagen de la estación?
ANA.
¡Bingo!
JUAN.
Quiero una ampliación del andén.
NURIA.
El tren paraba en todas las estaciones. El conductor era Ignacio Preito y el interventor Alfredo Roulas. Viajaba un funcionario de correos que se llama Andrés Soto. Sus direcciones. (Pasa una hoja a Juan y otra a Teresa)
JUAN.
Señala sobre el mapa las estaciones. Señala todos los zulos alrededor de las estaciones. Quiero más rápido ese trabajo con el Roastad. PNG, HG y sin filiación política.
NURIA.
De comisiones.
TERESA.
En el colegio del conductor ganó HG y este votó. No es posible decir si al PNG o a HG. El interventor no figura como votante en las listas de su colegio y el funcionario de correos tampoco.
Entra Grau con Felipe.
JUAN.
Señor.
GRAU.
¿Algún dato que sea significativo?
JUAN.
De momento no, señor.
GRAU.
Sigan trabajando. Juan, quiero hablar con usted.
JUAN.
¿Señor?
GRAU.
Confidencialmente.
Se apartan.
ANA.
Creo que tengo algo. Amplio imagen.
GRAU.
Juan, le presento a Felipe. El será su sustituto en el caso.
JUAN.
¿Señor?
ANA.
Tengo a Antonio en la estación y subió al tren.
NURIA.
Los trabajadores confirmados. No hubo ninguna substitución.
GRAU.
El señor Felipe se encargará de todo. A usted le necesitamos en el cuartel general. Tenemos una probable trama golpista y es necesario que sea verificada y desarticulada. Necesitamos los servicios de un hombre como usted.
JUAN.
Esto sólo van a ser 48 horas, señor, y está en juego la vida de un hombre.
GRAU.
Lo siento. Para nosotros es más importante la vida del estado.
JUAN.
Lo entiendo, señor, pero creo que no viene de 48 horas.
GRAU.
En cuanto lo verifique comprenderá la urgencia de la cuestión. Le ruego que no se deje llevar por sus sentimientos y actúe con la cabeza. Sé que es un momento difícil para todos.
JUAN.
El equipo ha comenzado a trabajar y cualquier otro equipo...
GRAU.
El equipo se queda. Felipe asumirá la dirección. A usted le queda asignada la unidad de Felipe. Es la que ha descubierto la posible trama golpista. Acompáñeme.
JUAN.
Sí, señor. Señores, este es Felipe, asumirá la dirección de la operación. Cumplan con él como lo harían conmigo. Si surge algún problema, confío en ustedes para que lo resuelvan.
Juan y Grau salen.
FELIPE.
Bien, ¿me quiere poner al corriente, señorita?
ANA.
Sabemos que Antonio subió al tren, y ahora estamos comprobando en qué estación fue obligado a apearse.
FELIPE.
¿Tenemos algún otro dato?
TERESA.
Sabemos quienes son los funcionarios que iban en el tren y tenemos datos sobre su filiación política. Alfredo Roulas, el interventor, está afiliado a HG.
FELIPE.
¿Podemos ponerlo bajo vigilancia?
ALBERTO.
Se puede.
Suena un teléfono)
FELIPE.
Tío Jacinto al habla. Un momento, por favor. ¿Nuria?
NURIA.
¿Si?
Coge su comunicador.
NURIA.
Nuria Gorgonza. Sí. Bien, lo haré en cuanto pueda. En estos momentos... Sí, lo he entendido, señor. (Cuelga) Lo siento. Me esperan en Galindia. Ahí os quedáis, chicos, que halla suerte. Señor, los historiales comprobados.
FELIPE.
¿Quien puede pasar a la comprobación de historiales?
ESTEBAN.
Puedo hacerlo yo, señor.
FELIPE.
¿Qué hacía usted?
ESTEBAN.
Confirmaba el hipotético trayecto de Antonio y lo reconstruía con los testimonios de testigos y la ayuda de las señales del Roastad.
FELIPE.
Bien. ¿Qué cree que es más importante?
ESTEBAN.
¿Ha estado en operaciones alguna vez?
FELIPE.
No, lo siento. Me tendréis que ayudar. Soy un novato en esto.
ESTEBAN.
Es importante que no demos palos de ciego, señor. Hemos de determinar el área que se ha de rastrear con la mayor precisión posible.
FELIPE.
¿Pero no están rastreando ya el área de Chazaleta?
ESTEBAN.
No, señor. Son noticias que se mandan a la prensa para desorientar a los secuestradores. Verá, ahora estamos jugando con la psicología. Todos los efectivos están retenidos hasta que nosotros les indiquemos la zona de rastreo.
FELIPE.
¿Y no pueden estar rastreando ya, para ganar tiempo?
ESTEBAN.
Eso sólo nos haría perder tiempo. ¿Sabe lo que cuesta montar una operación de rastreo?
FELIPE.
Ya. Bueno, la comprobación de historiales puede esperar. Siga con su trabajo.
ESTEBAN.
Puedo compaginar ambos. No puedo trabajar sobre lo mío si Ana no me da más datos.
ANA.
He perdido la señal con el Roastad.
ALFREDO.
Aquí tienes posibles zulos alrededor de Chazaleta, Riobrigo, Jasparrea, Sotazuelos, Pinilla, Kabra y Setién. Inténtalo a través de mi pantalla. Yo ayudaré a Esteban.
ANA.
Tu pantalla también se ha perdido.
ALFREDO.
No es posible.
FELIPE.
¿Podemos enviar una pequeña unidad a registrar esos zulos?
ROGELIO.
Sí.
FELIPE.
Bien. Comunique las coordenadas.
ESCENA IV
Nos encontramos ante el retablo del principio. Hay algunas luces encendidas. Representan casas particulares. Podemos ver retazos de la vida del edificio. Entran Grau y Juan.
JUAN.
¿Qué significa esto?
GRAU.
Has estado sometido a mucha tensión y te necesito bien despierto. Descansa. Es una orden.
JUAN.
Sea lo que sea lo que tengo que hacer quiero hacerlo ya. Puede que lo tenga resuelto antes de la media noche y me pueda incorporar a la búsqueda de...
GRAU.
No. Así es imposible que puedas rendir. Quítate de la cabeza el caso de Antonio. Sube y descansa. Mañana no te espero hasta las diez. Te quiero en plena forma.
JUAN.
Así lo haré.
Juan entra en el retablo. Grau se queda mirando. Pasa un rato y se enciende la luz que corresponde a la casa de Juan. Una sombra se acerca a Grau.
GRAU.
¿Podrá estar todo a punto mañana a las diez?
SOMBRA.
Sí.
GRAU.
Bien. No quiero ni un solo resquicio. Nunca tiene que descubrir que ha sido una maniobra de despiste.
SOMBRA.
Nunca lo hará.
GRAU.
¿Y el resto del equipo?
SOMBRA.
Solo quedan cuatro. El resto está disperso por el país.
GRAU.
Bien.
En su ventana, Juan, no está contento.
Oscuro.